El jugador escondido: el hincha

Escribe: Alison Romero

Dicen que la fe mueve montañas, pero el fútbol también sabe cómo hacerlo. No nos referimos al deporte, como uno creería, ni en los jugadores, sino más bien en quienes creen en ellos y se muestran incondicionales pase lo que pase. Aquellos que cuando gritan un gol sienten salir su corazón del pecho y sienten que la vida se les va si su equipo comienza a caer en el marcador. En este reportaje quiero contarles la historia de la hinchada de un equipo que pese a no ser el más conocido ha sabido ganarse el cariño de sus hinchas por toda la historia de altas y bajas que tiene: El Muni.

Un hincha hasta la muerte

Víctor Sotomayor Eyzaguirre, más conocido como el tío Francella dando una entrevista desde la sala de su casa en San Isidro. (Foto: La Central)

El tío Francella o Víctor Sotomayor Eyzaguirre, su verdadero nombre, es fiel hincha del equipo desde que tiene seis años de edad y dice que cuando vio jugar al Muni por primera vez fue como haberse enamorado a primera vista. Quedó impactado por el gran juego que realizaba el equipo y, aunque era solo un niño, se daba cuenta de la maravillosa técnica que utilizaban para dominar al rival que era casi un baile sincronizado con el balón. Él dice ser un hincha del muni hasta la muerte y es que sus acciones así lo demuestran. 

“A los 7 años, 8 años empece a ir al estadio, ya desde ahi toda mi vida del colegio fue viviendo, buscando hinchas del muni, eramos 10 mil alumnos, de 10 mil alumnos habian 20 hinchas del muni y asi empezó mi historia de ser hincha del muni hasta la muerte del muni” – Víctor Sotomayor, tío “Francella”

Francella es uno de los hinchas más conocidos cada vez que alguien se prepara para ir al estadio y ver al Muni jugar. Nunca se pierde un partido a menos de que sea en la provincia más lejana, menciona un poco preocupado. Su picardía, gracia y alegría son algunas de las características más resaltantes de su personalidad y es por ello que ha logrado ganarse el cariño de la hinchada y del propio equipo, donde la mayoría de integrantes, pese a los cambios que pueden ocurrir dentro del mismo, terminan reconociéndolo de todos modos. Año tras año, Francella apoya con mucho fervor al club acompañándolo en cada partido que puede asistir por su avanzada edad. 

Este club, a lo largo de sus 83 años, casi tantos como los tiene el señor Víctor, ha tenido diversos ídolos. En sus inicios, destacaron los llamados tres gatitos: Luis ‘Caricho’ Guzmán, Tito Drago y Juan ‘Vides’ Mosquera. Luego a finales de los 60, aparece la imagen de Hugo ‘El cholo’ Sotil, jugador que con sus amagues y frenos deleitaba a la hinchada edil. El estilo único del ‘echa Muni’ hacía que todos enloquecieran, en especial este fiel hincha quien no duda un segundo antes de coger su camiseta característica por tener su foto en el centro y besarla mientras que en el camino grita con emoción la fe que le tiene al equipo de sus amores.

De la pasión a la colección

Roberto Chumbimuni, ex dirigente y fiel hincha del Club Centro Deportivo Municipal sosteniendo una de sus más de 40 camisetas de colección. (Foto: La Central)

Roberto Chumbimuni, hincha del equipo desde hace más de cinco décadas, ha logrado coleccionar alrededor de 50 camisetas de diversos años, modelos y marcas. Muchas tienen un gran significado para él, debido a que le recuerdan  grandes partidos que tuvo el cuadro de la franja en los últimos años y algunos son obsequios de algunos jugadores con los que tuvo mucha cercanía durante su trabajo como dirigente.

“Esta camiseta es de Adrián Zela que durante un partido con Alianza Lima en MAtute se la rasgaron y a raiz de este, de romper la camiseta hicimos en el club una especie de campaña publicitaria. Sacamos un banner que decía: “Nos podrán romper la camiseta, la piel nunca” una cosa así” – Roberto Chumbimuni

La pasión de Roberto por el Deportivo Municipal fue transmitida por su tío, con el que era muy cercano desde que era muy pequeño. Ahora, él hace lo mismo con su hijo Jose y juntos asisten al estadio para alentar al equipo que les roba el aliento. La diferencia de estas dos generaciones casi ni se distingue si escuchan a padre e hijo gritar, ambos tienen la misma emoción y gozo al momento de ver jugar a la franja roja.

Pero Roberto no solo se destacó por ser un hincha apasionado, sino también por haber participado como dirigente en el club, dato importante para aquellos fieles que siguen al equipo. Bajo su gestión se desarrollaron diferentes actividades como la  creación de la noche de la pasión edil, acción que quedó como un sello de presentación para el equipo.

El renacer a cargo de un hincha

Erick Osores, hincha confeso del equipo y periodista de América Televisión en los estudios de la misma. (Foto: La Central)

Erick Osores, periodista reconocido e hincha confeso del Deportivo Municipal, impulsó a un grupo de hinchas para formar una dirigencia que viera por el equipo ayudándolo a salir de sus cenizas luego de los malos manejos dirigenciales que dejaron en estado de coma al equipo luego de que este descendiera a Copa Perú en el año 2009.

“Ese día algo murió dentro de mí”, narraba Erick mientras recordaba este momento tan duro para el club. Un momento que no solo a él, sino también a los cientos de fieles seguidores del muni quienes sintieron como su corazón se rompía en mil pedazos al ver a tan ancestral equipo descender a un lugar al que no pertenecía.

Erick narra que no fue sencillo equilibrar su papel de hincha con su labor de periodista y en numerosas ocasiones terminaba un partido y tenía que salir “a llorar un poquito” como menciona en ocasiones. Sin embargo, para él este descenso significó ver que el amor del ‘basurero’, como le dicen a la hinchada, se fortaleció más que nunca. “Fue duro, pero fue lindo”, dice mientras sonríe recordando aquellos momentos.

Pese a que la caída a Copa Perú fue todo un escándalo para todos los que los seguían, ya habían tocado fondo y solo les quedaba levantarse y seguir, es así que gracias a la unión del equipo y al ferviente apoyo de la hinchada que a pesar de la melancolía no se detenía en hacer las largas colas solo para pagar los cinco soles que costaban los tickets para ver al Muni jugar. Las esperanzas no se perdieron y poco a poco este fue resurgiendo.


A pesar de todo, la hinchada nunca perdió la esperanza demostrando así su más sincero y puro amor, ese aquel que los impulsa a ir domingo a domingo al estadio, como si un acto de misa se tratara. Porque los hinchas podrán cambiar de trabajos, carro, familia, pero nunca de pasión.

¡ECHA MUNI!



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s